En los últimos años muchos estudios sobre las bondades de la marihuana han salido a la luz, la popularidad de esta hierva ha ido en aumento y cada día más países tienen un consumo legal de ella, al menos en el uso medicinal.

Al notar la popularidad del consumo de la marihuana, el investigador y doctor Daniel Amen, fundador de Amen Clinics y autor principal del estudio, descubrió que el cerebro de un fumador de cannabis envejece 2,8 años más que una persona que no fuma.

El envejecimiento cerebral se define como un flujo sanguíneo reducido a través del órgano.

Lo más sorprendente es que el cerebro de un fumador asiduo a la marihuana envejece más rápido que el de una persona bipolar (1,6 años) o de una que sufre trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) (1,4 años).

Así que como todo en la vida, los excesos no son buenos.