Por primera vez, una mujer de talla extra extra grande protagonizó la portada de Cosmopolitan.

Su nombre: Tess Holliday.

Y la respuesta de la gente fue masivamente contradictoria a lo que la publicación buscaba lograr: mostrar a una mujer con otro tipo de cuerpo que al que estamos acostumbrados a ver en estas revistas de moda, y aplaudirle por vivir su vida con orgullo y felicidad, sin importar lo que piensen (o escriban los haters).

En cambio, miles se revelaron en contra de esta decisión editorial y acusaron a Tess y a la revista de fomentar la obesidad, de aplaudir su estilo de vida “no saludable”, muchos “se preocuparon” por su mala alimentación y la urgieron a ponerse a dieta y hacer ejercicio.

TODOS ellos la juzgaron en un segundo, la vieron un instante, calcularon su tamaño, su talla, y decidieron que ella estaba mal y debía avergonzarse por existir así, fuera de la norma, fuera del estereotipo. 

Ahora sí, me presento, soy Gabilú Mireles, gorda desde nacimiento, blogger curvy mexicana y activista del amor propio, hace unos años comencé a aceptar mi cuerpo y amarlo, abrí mi blog FATGAB y hace un año decidí que me amaba tanto que quería sanar mi manera compulsiva de comer y comenzar a hacer ejercicio. Bajé 50 kilos en un año con mucho amor propio, paciencia y buena alimentación.

Entre el revuelo de Tess Holliday y su portada, mientras muchos criticaban, me pregunté: ¿yo qué opino?

Opino que todas las personas merecen respeto SIN IMPORTAR SU TALLA.

No conoces su historia, no conoces sus batallas, ni conoces sus triunfos. No puedes saber todo de una persona sólo al ver su físico. Tú no sabes qué desayunó hoy, ni qué cenó ayer, si hizo ejercicio o cuidó a sus bebés, y nada de eso debería importarte.

Nada nos da el derecho de criticar, juzgar y mucho menos humillar a alguien.

es sano o no, es su vida.

Ella tiene obesidad mórbida y es hermosa y merece respeto. Yo tenía OBESIDAD MÓRBIDA, era hermosa y merecía respeto, y Tess Holliday me hizo darme cuenta de ello. Descubrirla y seguirla en Instagram hace ya unos años no me hizo querer ser más gorda, me hizo darme cuenta que no debía avergonzarme de mi cuerpo, y a la larga, cuando fue MI momento, ese body positive me empujó a cuidarme y a bajar 50 kilos, aún amando mi cuerpo.

Así que le escribo a ella, a Tess, a la mujer que yo vi hace unos años en redes sociales y me hizo cambiar por completo mi manera de verme a mí misma en el espejo, vi a una mujer gorda por primera vez que se amaba sin miedos, que posaba orgullosa, que sabía en sus entrañas y sin dudas que ella valía exactamente lo mismo que cualquier otro ser humano, porque existe y es hermosamente única.

GRACIAS, Tess, por no esconder tu cuerpo y recordarnos que CUALQUIER CUERPO merece respeto y amor.

¡Menos abuchear cuerpos, y MÁS aplaudir logros! 

 

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